Mostrando entradas con la etiqueta San José Oriol. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San José Oriol. Mostrar todas las entradas

miércoles, 23 de marzo de 2022

San José Oriol, Confesor

 




SAN JOSE ORIOL,
CONFESOR

Vivió entre 1650 y 1702. Era hijo de humilde familia de Barcelona. Ordenado de sacerdote en 1675 entró de preceptor en una casa poderosa. Se había doctorado con el único fin de agradar a Dios y ser útil al prójimo. Muerta su piadosa madre, fué en peregrinación a Roma. Inocencio XI, conocedor de su sabiduría y virtud heroica, le confirió el beneficio de San Clemente y San Lorenzo, fundado en una iglesia del Pino de Barcelona. Recibido en aquella comunidad de eclesiásticos a su regreso de Roma, fué modelo de piedad y regularidad y era el encanto de sacerdotes y pueblo que le observaba. Era austerísimo consigo mismo y extraordinariamente mortificado. Encendióse en deseos de seguir los pasos de los invictos defensores de la fe y predicadores del evangelio a los infieles. El 2 de abril salió de su patria para implorar la bendición del Sumo Pontífice y ponerse a sus órdenes y predicar el evangelio en Jerusalén, el Japón y en cualquier otra parte. Durante el viaje se dedicaba a aprender el hebreo, que llegó a dominar perfectamente; viajaba a pie, sin provisión alguna, con su breviaro en la mano.

En Marsella cayó gravemente enfermo y estaba a punto de morir cuando la Virgen Santísima, salud de los enfermos, le curó milagrosamente. Por revelación supo era voluntad de Dios volviese a Barcelona a curar enfermos e instruir a ignorantes. Embarcó, y, en la travesía, se desencadenó una gran tempestad. Ya desesperaban salvarse, cuando acudió a su camarote el capitán rogándole pidiese a Dios por todos. El estaba tranquilo rezando con un libro en la mano. Sube a cubierta y se coloca en lo más alto e impera a los vientos, como lo hizo en otra ocasión Jesucristo, y se siguió una apacible bonanza. Murió el 23 de marzo de 1702.




Sea todo a la mayor gloria de Dios.

sábado, 23 de marzo de 2019

San José Oriol, Confesor





SAN JOSE ORIOL,
CONFESOR

Vivió entre 1650 y 1702. Era hijo de humilde familia de Barcelona. Ordenado de sacerdote en 1675 entró de preceptor en una casa poderosa. Se había doctorado con el único fin de agradar a Dios y ser útil al prójimo. Muerta su piadosa madre, fué en peregrinación a Roma. Inocencio XI, conocedor de su sabiduría y virtud heroica, le confirió el beneficio de San Clemente y San Lorenzo, fundado en una iglesia del Pino de Barcelona. Recibido en aquella comunidad de eclesiásticos a su regreso de Roma, fué modelo de piedad y regularidad y era el encanto de sacerdotes y pueblo que le observaba. Era austerísimo consigo mismo y extraordinariamente mortificado. Encendióse en deseos de seguir los pasos de los invictos defensores de la fe y predicadores del evangelio a los infieles. El 2 de abril salió de su patria para implorar la bendición del Sumo Pontífice y ponerse a sus órdenes y predicar el evangelio en Jerusalén, el Japón y en cualquier otra parte. Durante el viaje se dedicaba a aprender el hebreo, que llegó a dominar perfectamente; viajaba a pie, sin provisión alguna, con su breviaro en la mano.

En Marsella cayó gravemente enfermo y estaba a punto de morir cuando la Virgen Santísima, salud de los enfermos, le curó milagrosamente. Por revelación supo era voluntad de Dios volviese a Barcelona a curar enfermos e instruir a ignorantes. Embarcó, y, en la travesía, se desencadenó una gran tempestad. Ya desesperaban salvarse, cuando acudió a su camarote el capitán rogándole pidiese a Dios por todos. El estaba tranquilo rezando con un libro en la mano. Sube a cubierta y se coloca en lo más alto e impera a los vientos, como lo hizo en otra ocasión Jesucristo, y se siguió una apacible bonanza. Murió el 23 de marzo de 1702.




Sea todo a la mayor gloria de Dios.